Animal Evolution Simulator — supervivencia de gusano a león
Empiezas siendo un gusano en el bosque, y casi cualquier cosa puede comerte. Tu primera comida son los hongos y las plantas. Para dar un mordisco, tienes que acercarte mucho y pulsar atacar; además, un hongo grande no desaparece de una sola vez: tienes que hacer clic varias veces seguidas. Abajo de la pantalla va una barra azul de progreso. Cuando se llena, te conviertes en el siguiente animal, más grande y más fuerte. La cadena va del gusano al león y más allá.
Una idea parecida la desarrolla Cell to Singularity: Evolution, pero ahí la evolución se construye en un árbol de mejoras, mientras que aquí tú llevas al animal y respondes de cada pelea.
La barra roja decide quién se come a quién
En cada animal que te encuentras ves dos barras: verde, que es la salud, y roja, que es el nivel. Si la barra roja del rival es más alta que la tuya, no puedes vencer a ese animal, y el intento acaba en muerte. Por eso, en el bosque inicial cazas erizos y jabalíes pequeños, y a los grandes los evitas. El enemigo derrotado te da su nivel, así que pelear sube más rápido que comer hongos.
Qué se desbloquea después
Cada etapa no solo te da un cuerpo nuevo, sino también un territorio nuevo: del bosque el juego te lleva a la sabana y más allá, y en cada bioma viven sus propios animales. La experiencia sube más rápido si derrotas a alguien más fuerte que tú: por una victoria así te dan bastante más. Entre los objetos hay un potenciador de ataque, que mejora el golpe en los combates reñidos. Aquí no hay misiones de historia; todo el progreso depende de la comida, las peleas y el salto al siguiente bioma.
Consejos de jugadores
- Antes de atacar, compara las barras rojas, no el tamaño del modelo: el nivel es lo que te dice si vas a poder con el combate.
- La comida grande da más progreso, pero requiere varios clics seguidos, así que mejor termínatela donde no haya otros animales cerca.