Drive Quest — mundo abierto al volante
Te pones al volante y conduces adonde quieras. El mapa conecta dos ciudades por largas autopistas, con puertos, puentes, túneles y zonas ocultas fuera de las carreteras principales. No hace falta aceptar misiones: con la conducción libre puedes simplemente dar vueltas, y aun así ganas dinero por estilo. Si prefieres el formato más clásico de carreras en circuito, prueba Racing Horizon.
El espacio importa más que el acelerador
La barra espaciadora es el freno de mano, y de ella depende el derrape. Cuanto más tiempo mantienes pulsada la tecla, más se bloquean las ruedas en una curva cerrada. Luego tienes que contravolantear el coche en la dirección del derrape y soltarla a tiempo. La tecla C cambia la cámara: la vista amplia va genial en autopista, y la cercana, en los pasos estrechos del puerto.
Un garaje con 35 coches
Hay treinta y cinco coches, y a cada uno le puedes meter mano: color de la carrocería, vinilos, llantas, neumáticos, tintado, matrícula, caída de las ruedas y altura de la suspensión. El dinero sirve para comprar coches nuevos, y los puntos aparte, para skins y mejoras. Antes de comprar, puedes pisar a fondo directamente en el garaje: cada modelo tiene su propio sonido de motor, y lo oyes antes de gastar el dinero.
Hay cinco tipos de retos: derrapes a distancia contra el tiempo, recogida de checkpoints en ruta, acrobacias, zonas de radar con velocidad objetivo y destrucción de objetos. Todo está repartido por el mapa general, no reunido en un menú aparte de carreras. Si te van más las carreras con tráfico, echa un vistazo a MR RACER - Car Racing. El juego está hecho en Unity y funciona en el navegador; en móvil, se juega en horizontal.